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365 días



~ domingo, octubre 09, 2005
 
Haré trampa:

~ jueves, octubre 06, 2005
 
La humanidad es un arma de dos filos


Siempre me ha parecido curiosa esa tendencia que tiene la raza humana por complicar las cosas. En la historia, cada etapa resulta más compilcada que la anterior: al principio uno tenía que saber comer y vestirse. Luego les dio por agruparse en comunidades. Luego se ponen a inventar locuras como "agricultura" y "arquitectura". Ni hablar de "religión".

Veo esto desde el punto de vista de alguien que llegó al mundo cuando éste ya estaba enmarañado como un nudo de cables en la parte posterior de una computadora. Uno nace y se enfrenta a miles de opciones, debe sobrevivir, debe estudiar, debe aprender un oficio, debe adaptar su vida nueva, intacta, a las reglas del juego que establecieron personas a quienes no conoce y que ya no existen. Parecería injusto. Arbitrario. La mitad de las cosas alrededor de las que gira nuestra vida son artificiales. Piénsalo. Artificial. Podría no ser. Tantas cosas que estudiamos, por las que nos rompemos la cabeza, y fácilmente podrían no ser. Uno nace con el cerebro virgen y la gente que ya estaba aquí comienza a apedrearlo, moldeándolo en algo absolutamente relativo al lugar, la época y el grupo de gente entre el que nació. Realmente es injusto, y es injusto el hecho de que no se pueda hacer nada al respecto. Hace pensar en los existencialistas. Hace pensar en aquella vieja pregunta, ¿de verdad somos libres?

Supongo que eso es parte de lo que nos hace humanos: esa búsqueda por lo complicado, lo nuevo, lo intelectualmente estimulante (independientemente del hecho de que algunos humanos necesitan muy poco para estimular su intelecto). Lo que la humanidad va regurgitando queda para que los siguientes lo vuelvan a rumiar. Es inevitable. Somos parte de un grupo. A quien se sale por completo no lo queda más que ser un paria, un ermitaño. Te adaptas por completo o no queremos tener nada que ver contigo.

Demasiado complicado, demasiado vasto, demasiado sin sentido intentar desenredar. Mejor, continuar tranquilamente con nuestras vidas sin preocuparnos demasiado por el universo.
~ miércoles, septiembre 07, 2005
 
Otra vez he dejado que pase casi un año. ¿De quién es la culpa? ¿Tuya, por no venir a leer? ¿Mia, por no escribir nada? ¿De las corporaciones, del establishment, de Fox, de Bush? ¿Del status quo, de la pasividad, de la indiferencia, del valemadrismo, de los sinónimos?

No echemos culpas. Veamos si esta vez funciona.

No veamos si esta vez funciona. Mejor echemos culpas.

No creo tener grandes cosas que decir. Lo más que te puedo prometer (si es que realmente te interesa - y lo dudo) son trivialidades bien dichas.

(qué clavado, ¿no? A otra cosa, mariposa. Sáquese a volar.)
~ martes, octubre 19, 2004
 
Uf, la de cosas que han pasado en todo este tiempo, desde la última vez que escribí. Han pasado tantas cosas que no podría contártelas todas aquí sin omitir algo importante. Mejor llámame por teléfono y platicamos, cómo ves.
~ viernes, junio 25, 2004
 
Por cierto: ya hay acentos y eñes otra vez! Mazel tov! Bailemos.
 
(Mil años después)
Un saludo desde este muy poco concurrido espacio a la alegre comunidad del antro "Arcoiris", que el sábado pasado me acogió en su seno. Claro que por lo menos alguien podía haberse tomado la molestia de tirarme el can para elevar mi autoestima, pero está bien, otra vez será...
~ sábado, septiembre 06, 2003
 
Ya casi pasan los 365 dias! Y no he hecho nada!
~ viernes, septiembre 05, 2003
 
En algun momento entre la ultima vez que escribi aqui y hoy, esta cosa decidio dejar de poner acentos. Eso explica los extranos (tampoco pone ennies) signos de interrogacion en medio de algunas palabras.
 
Alguna vez has visto el sistema de recomendaciones de Amazon.com?





132 condones? No sabia que leer La Maquina del Tiempo me haria tan popular!
~ viernes, marzo 07, 2003
 
Letrero que vi hoy en la mañana en una puerta para automóviles cerrada con una cadena:

"Prohibido el paso a persona sin asunto"

Como yo no tenía asunto, pues no entré.
~ miércoles, marzo 05, 2003
 
Para los que no creen en el destino

Sucedió hace, no sé, año y medio, dos años.
Yo no tomo alcohol muy seguido, no por alguna razón particular; simplemente me gusta el refresco de manzana. Esta es la historia de la única vez que he llevado una cerveza en el coche:
Estaba en mi casa comiendo, o acababa de comer, y estaba bebiendo una cerveza en una lata. De pronto surgió la necesidad de subirme al coche e ir al centro, no recuerdo por qué, pero era algo que no podía esperar. Agarré mi lata de cerveza a medias y la subí al coche conmigo. Qué me impulsó a hacer esto, dirás tú. No sé. Nunca antes lo había hecho y nunca lo volví a hacer. Estaba de buenas. Puse la lata en ese espacio con una marca circular junto a la palanca de cambios en el cual uno puede cómodamente depositar su vaso, lata, u otro objeto con fondo circular que requiera estar a la mano. A los varios minutos de manejar, ya cerca del centro, me paré en un alto. O mejor dicho, me paré debido a un alto. De pronto, miré al carro de la derecha, el cual contenía a una joven chava de negro cabello. Entonces, ella estornudó: ah...achú!!!
Yo tomé la lata.
Ella volteó a verme.
Alcé la lata, dirigiéndola hacia ella, y, sapo galán simpático, dije, para que leyera mis labios: "salud!".




Y no me contestó, la muy malvada, tú crees.
~ martes, febrero 25, 2003
 
La mayoría de la gente se enoja cuando se va la luz, pero a mi me gusta. Claro, en exceso puede ocasionar que se eche a perder la comida del refrigerador, pero olvidándonos del cochino mundo material por un momento, es un momento de paz, tranquilidad y oscuridad, un oasis para descansar del mundo moderno. Por lo menos para mi. Recuerdo cuando era un jovenzuelo y se iba la luz de noche en mi casa (te has fijado cómo casi siempre que se va la luz es de noche?), escuchaba, en la oscuridad, los gruñidos de los demás miembros de mi familia, carajo, ya no voy a ver en qué acaba el programa, no había grabado mi trabajo en el disco duro, mientras yo pensaba, aaaahhh... Luego, claro, venían las velas en candelabros o botellas de coca cola o tehuacán, las pláticas, y el silencio, oh, el silencio, la luna de queso y un sandwich de jamón.

Ahora ya no vivo con ellos y estoy en una ciudad donde no se va la luz.
~ domingo, febrero 23, 2003
 
"Pero mira cómo beben los peces en el río
Pero mira cómo beben por ver al Dios nacido
Beben y beben y vuelven a beber
Los peces en el río por ver a Dios nacer."

No entiendo.

Pero mira cómo beben por ver al Dios nacido

¿Acaso es esto una alegoría de algo?

Beben y beben y vuelven a beber
Los peces en el río por ver a Dios nacer


¿Beben? ¿Los peces? ¿¿Por ver a Dios nacer??
No. No entiendo. ¿Algún teólogo marino en el público?
~ sábado, febrero 22, 2003
 
~ martes, febrero 18, 2003
 
No, no te creo que leas esto.
~ lunes, febrero 17, 2003
 
Hola. Mi nombre es Juanelo Caramelo. No me contestes.
~ lunes, febrero 10, 2003
 
El otro día fui a ver a una adivina. Me leyó las cartas e hizo ommm, y después me dijo que en mi vida anterior había sido una zanahoria. Aparentemente tuve una infancia feliz, pero mi vida fue truncada cuando ingenuamente acepté una invitación a una ensalada. Después fuimos más atrás; resulta que antes de la zanahoria había sido cochinilla, y mi pasatiempo favorito era hacerme bolita y dejarme ir por pendientes pronunciadas. En esa vida no me pasó nada: morí de viejo, en mi cama.
~ viernes, febrero 07, 2003
 
Se me acaba de ocurrir una idea genial para un cortometraje: Un tipo le cuenta a un amigo el chiste de los glugluguitos, mientras hacen cosas.
Fin.
Duración: entre 5 y 10 minutos.
 
Ya se acerca otra vez el 14 de febrero. Los comerciantes deberían declarar un año de descanso, sin fiestecitas idiotas... un año completo sin nada que festejar, a menos que se te de la gana.

¿Sabes qué no me cae en gracia? Esos días del año de fiestecitas obligadas en que tienes que estar contento, amigable y gregario sólo para que una bola de comerciantes puedan sacar lana.

¿Sabes qué tampoco me cae en gracia? Esas personas que se la pasan diciendo que las fiestecitas mafufas esas no les caen en gracia, que es puro comercial, que uno debe ser amable todo el año y no cuando la tele lo diga, y el 14 de febrero llegan, "Feliz día de san valentín!" Y tú dices, "¿Pues no que estabas en contra de esas cosas?" Y te salen con que, "Bueno, sí, pero pues ya qué, sólo por hoy, hoy es el día de la amistad..."

Gente, oh gente.
~ jueves, febrero 06, 2003
 
Orale... pues sí, hace mucho no escribo nada aquí, pero es su culpa, gente, por no venir a leer.
Bueno. Pronto (...pronto...) volveré por aquí. Mientras tanto, un museo bananero.
~ jueves, octubre 31, 2002
 
Tragicomedia de la máquina de dulces, en un acto

Hace rato fui a la máquina de dulces que está junto al baño que esta en la esquina del piso que está en el edificio donde trabajo.
Ahí va la moneda, y bip bip, selecciono unas galletas: Chips Ahoy. Prrrrrrrt, gira la espiral que controla el paso de golosinas. No pasa nada: resulta que las galletas estaban pegadas (pegadas, literalmente) al siguiente paquete. ¿Qué hago yo? Lo obvio: sacudir la máquina. ¿Qué pasa? Prrrrrrrt, vuelve a girar la espiral, sólo para revelar, para consternación mía, que ahora el paquete #2 está pegado al paquete #3. !!!!!!!!!, digo yo. Muy fraternales me salieron las galletitas. En eso, pasan dos tipos de intendencia, que al ver mi predicamento deciden venir en mi ayuda y recetarle una dosis de sacudidas a la máquina que hubieran hecho confesar al maloso más maloso. Sigue sin pasar nada. Entonces veo que la máquina ni siquiera me había cobrado las galletas: mi crédito seguía ahí. ¿Qué hago yo? bip bip, otra vez... y plop, caen tres paquetitos de galletas. Desprendí a los tri-siameses, les di un paquete a los que me ayudaron (les ofrecí dos, pero quesque estaban a dieta, tú crees), y me fui de ahí. Fin.
 
Todos los días me estaciono frente a un taller. Ayer, al acercarme a mi coche con la intención de irme, escuché que alguien me llamaba desde el taller.
Chin, me va a decir que ya no me estacione aquí, pensé, y lo ignoré. Pero me volvió a llamar, y no me pude hacer el depistado por más tiempo. Fui a ver qué quería: resulta que en la mañana una chava le había pegado a mi coche (con el suyo), rompiendo mi faro trasero derecho (¿a los de atrás también se les dice faros?). Una camioneta se le había cerrado a ella, y era darme a mi o estrellarse contra esta. Me dio a mi. Dejó una tarjeta con el señor del taller, que era por lo que él me estaba llamando. Hoy le hablé, ya nos pusimos de acuerdo para vernos mañana, tomar un café, y quizá una película más tarde. Después, ¿quién sabe?
Pero en realidad: Hoy le hablé, ya nos pusimos de acuerdo para vernos mañana y arreglar este asunto. La cosa es que, ¿qué decente chava, no? Es bueno encontrarse un ser humano decente de vez en cuando. Dos, contando al del taller.

Así que al fin y al cabo, si me puedo seguir estacionando ahí.
~ martes, octubre 22, 2002
 
Lo curioso no es que "pinche" se haya convertido en insulto, sino que se haya convertido en adjetivo.
~ viernes, octubre 18, 2002
 
Hace como ocho días no escribo nada aquí.
~ lunes, octubre 07, 2002
 

(a_yeled@yahoo.com)
 
Antes la gente vivía años y años. Hoy a todos les falla el corazón, les ponen marcapasos, bypasses, catéteres, cada vez más jóvenes.
Eso me inspiró a escribir un poema:

Corazón, corazón,
suave como un bombón;
Corazón, corazón,
débil como un ratón.
Corazón, corazón,
eres un cabrón.
Corazón... coraz... *ugh*
 
Qué cosa tan maravillosa e interesante es la perspectiva. Piénsalo.
~ jueves, octubre 03, 2002
 
En el lugar donde trabajo usamos unas sillas de oficina (es una oficina), las cuales tienen como base un gran asterisco de plástico con una ruedita en cada extremo. Estos tienden a ensuciarse, por lo que todos los días pasa un tipo de intendencia con un trapito y un atomizador lleno de líquido rosa y los limpia. Si sucede que tú estás en la silla en ese momento, no hay problema, esta es limpiada contigo encima de ella.

Hoy en la mañana estaba yo con L, una compañera, cuando llegó el tipo del trapito y el atomizador. Se dirigió a L y le dijo, "Disculpe, ¿le importa si le limpio las patas?"
 
La raza humana

Hace unos meses iba en un autobús, y atrás de mi iban platicando dos chicas adolescentes. Una le contó a la otra acerca de otra más que se había puesto un arete en el ombligo, o se quería hacer un tatuaje, o algo así.
Chica1: "Pero osea, osea eso está mal, porque dice la biblia que hacerte tatuajes, o perforaciones en tu cuerpo, como aretes y eso, o ese tipo de cosas, es pecado, está prohibido por la biblia, porque le estás haciendo daño a tu cuerpo."
Chica2: "¿Y qué onda con los aretes, estos -dijo tocándose las orejas-, ya sabes, que te los hacen desde chiquita?"
Chica1: "Ah no, bueno, pues eso es diferente..."

No escuché más porque me había lanzado por la ventana.
 
"Home is where you don't have to put toilet paper on the toilet seat."

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